
Haciendas Pulqueras del Altiplano, Apan: Historia, tradición y un viaje al pasado
21 octubre, 2025
El Patrimonio Cultural del Estado de Hidalgo
13 noviembre, 2025

El Xantolo se realiza en casi toda la Huasteca Hidalguense se lleva a cabo los días 30 y 31 de octubre y 1 y 2 de noviembre y los preparativos comienzan desde el 24 de junio lo la siembra de la flor de cempasúchil, la cual consiste con la fiesta de San Juan Bautista y en la que los habitantes asisten a bendecir las semillas para tener buenas cosechas todo el año y ofrendarlas a sus muertos.
Raúl Macuil Martínez, es su libro “Tiempo Sagrado, Tiempo Ritual”, nos dice que el Xantolo, conocido también como Mijcailhuit, Mica, que proviene de mijcatzi que significa difunto e ilhuitl que significa fiesta, lo que traduce como una fiesta de los difuntos, la cual es un símbolo del sincretismo cultural que define la identidad del pueblo huasteco. De acuerdo con investigaciones del Instituto Politécnico Nacional y del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, en la región de la Huasteca el Día de Muertos es denominado “Xantolo”, palabra de cuyo origen existen al menos dos versiones, la primera deriva del término latino Sanctorum (de “Día de Todos los Santos”); la segunda considera que proviene de la combinación de dos palabras castellanas adaptadas al náhuatl: santo, que se transforma en xanto, y todos, que al no existir el fonema d en esta lengua, se convierte en tolos, dando origen a “Xantolo”. En lengua náhuatl significa “fiesta de muertos”, es decir, días en los que, según las creencias, los espíritus regresan a la tierra para visitar a sus familiares.
Entonces podemos deducir que el Xantolo es una celebración profundamente arraigada a la Huasteca Hidalguense, en donde se honra a los difuntos a través de diversas manifestaciones culturales y religiosas. Es un acto de respeto y cariño hacia quienes ya no están físicamente entre nosotros. Durante estas fechas las comunidades se llenan de color, música y tradición como una forma de honrar a sus familiares difuntos. En la Huasteca se considera que es una fiesta derivada de los ciclos climáticos y agrícolas, ya que la relación entre el culto a los muertos y el ciclo agrícola se hace evidente en la región, en el libro de “Tiempo Sagrado, Tiempo de Ritual” está documentado que desde el siglo XVI “los indios imaginan que los difuntos se convierten en cultivadores y cuidadores de la planta del maíz y de otras plantas, cuyos frutos son comestibles”. Tomando en cuenta esta cosmovisión de producir, recolectar, almacenar y consumir implica pedir permiso y agradecer con ofrendas, como muestra de respeto a la tierra y a los espíritus que la habitan. En la tradición nahua, el Xantolo tiene una profunda relevancia ceremonial, social y comunitaria. Es uno de los núcleos centrales de la identidad y cosmovisión indígena, donde los trajes, las máscaras y las danzas expresan la conexión con lo sagrado y lo terrenal. Las cuadrillas de huehues como lo menciona Macuil son personajes disfrazados con máscaras de madera y son un espectáculo imperdible: sus bailes simbolizan la confusión, la burla y la victoria sobre la muerte.
Por otra parte, para Amílcar Torres Martínez esta celebración tiene diversos antecedentes que van desde la época del mediterráneo de donde se tomaron creencias de las doctrinas filosóficas y parte de la religiosidad egipcia; de donde nace la creencia que existe un lugar donde moran los Dioses y un lugar donde las almas de los difuntos son juzgadas, de aquí nace la idea de que el hombre esta creado de cuerpo y alma. Es por ello que la festividad del Xantolo en la actualidad se realiza bajo la premisa de que hay una vida después de la muerte, es una fiesta con sentido de pertenencia e identidad de los habitantes, es una fiesta popular que se convierte en el patrimonio de un pueblo por el simple hecho de seguir manteniéndose con fuerza en la sociedad a través de los años. Es una fiesta de jubilo en la que convergen la música, la danza, la comida, las bebidas y estos elementos que en conjunto dan una espontaneidad diferente a otras celebraciones del día de muertos. Para los habitantes de la huasteca seguir con esta tradición va más allá de seguir conservando sus raíces y aunque en un inicio se hizo con la finalidad de atraer al turismo, actualmente se hace como una forma de honrar a sus muertos , ya que de no hacerlo tienen la fiel creencia de que pueden enfrentarse al castigo divino o el castigo de sus propios muertos, que podría traducirse en desgracias, mala suerte, desequilibrio tanto en lo personal como en lo familiar e incluso podría llegar la muerte a sus familias. Todo lo anterior lo menciona Amílcar en su libro “Xantolo, un ritual festivo”.
El Xantolo, más que una celebración, representa un diálogo entre los mundos: una comunión entre los vivos y los muertos, una afirmación de la vida a través de la memoria. En la Huasteca, cada flor, cada danza y cada ofrenda son recordatorios de que la muerte no es un final, sino parte del ciclo sagrado de la existencia.
Y como escribió Octavio Paz, en una de sus más profundas reflexiones sobre el ser mexicano:
“La indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida. El mexicano no solo postula la intrascendencia del morir, sino la del vivir. Nuestras canciones, refranes, fiestas y reflexiones populares manifiestan de una manera inequívoca que la muerte no nos asusta porque la vida nos ha curado de espantos.” (Nancy Angélica Bautista Alemán)
Fuentes de consulta:
- Escapadas México Desconocido. (s. f.). Guía para vivir el Xantolo. México Desconocido. Recuperado el 29 de octubre de 2025, de https://escapadas.mexicodesconocido.com.mx/guia-para-vivir-el-xantolo/
- Macuil Martínez, R. (2020). Tiempo sagrado, tiempo ritual: el Xantolo y el Micailhuitl entre los pueblos nahuas de Hidalgo (1ª ed., pp. 45–80). Colección Patrimonio de la UNESCO.
- Revista Etnobiología. (s. f.). Xantolo, fiesta agrícola y espiritual. Revista Etnobiología. Recuperado el 29 de octubre de 2025, de https://revistaetnobiologia.mx/index.php/etno/article/view/118
- Torres Martínez Amílcar, (2020). Xantolo: Un ritual festivo (pp.16-68) ed. Jonathan Alvarado Reyes



